1. Adriana Riotorto

 

                          Soy una mamá enfrentada a una realidad: una hija sorda profunda . Una hija a la que debo guiar en el difícil camino de vivir en un mundo en el que el noventa y cinco por ciento de  las personas hablan otra lengua , una hija a la que debo transmitirle conocimientos y valores que le permitan integrarse a la sociedad  

       Todo esto se convirtió en un gran desafío porque me enfrentó a una realidad totalmente desconocida , a una persona con una cultura y una lengua  distinta, lengua que debía aprender indefectiblemente para poder formar parte de su vida , para formarla como ser humano integro, teniendo plena conciencia del rol fundamental que tienen los padres en la adquisición de la lengua , que esa lengua materna es la base del desarrollo simbólico y cognitivo , esencial para estructurar el pensamiento, para poder comunicarnos ,para controlar nuestra conducta, para interactuar socialmente , sabiendo ciertamente que la falta del desarrollo lingüístico repercute en el razonamiento , en el conocimiento , en el proceso de integración social y en el desarrollo afectivo de la persona , en definitiva , nada más y nada menos que en la autoestima

                                                 Mi hija y su comunidad son objeto de experimento desde antes de que el Abate de LÉppe comenzara en Paris con su enseñanza a niños sordos en lengua de señas , lo son desde que nacen y lo siguen siendo durante toda su vida, en primer lugar en nuestras casas donde la familia hace lo que puede y no lo que debe, lo siguen siendo en los centros educativos , donde se va experimentando cómo educarlos , qué es lo mejor para ellos, decidiendo las personas oyentes sin tener en consideración lo que piensan y sienten los sordos , también lo son a nivel social ya que para estar integrados deben ellos adaptarse a una realidad que desconocen porque están destinados a vivir en una sociedad que les es ajena pero a la que deben adaptarse y hasta falsear conocer para poder seguir , para poder sentirse parte de un mundo que no es el de ellos .

                                         Es que ahora lo sé , existen dos mundos : un mundo sordo y un mundo oyente ,  éste último regido por leyes , idiosincrasia y costumbres distintas al mundo sordo ,  lo que hace que nuestros hijos se retraigan  , no interactúen socialmente  como es de esperar  , hace que tengan trastornos en los procesos del pensamiento , que tengan un estancamiento en dichos procesos , les impide hasta formarse una opinión propia y en casos extremos hasta pensar.

Mi hija y su comunidad están destinados a vivir en su diminuto mundo sordo el cual cada año deben ir cercando un poquito más para que el gigantesco mundo oyente no  los devore. Su radiante existencia con su fuerza, su confianza y autenticidad desaparecen instantáneamente al sumergirse en el mundo oyente altanero y prepotente que convencido de su superioridad arrolla al diferente , marcando las diferencias , haciendo que la batalla por la integración esté perdida antes de empezar .

                   Ese desafío involuntario al que quedé sometida que consiste en educar a una hija sorda debe ser el mismo al que se enfrentan maestros , profesores,  educadores de personas sordas, pero cuento, aunque parezca paradójico, con una gran ventaja :  no estoy limitada por ninguna formación académica en educación, sólo cuento con una realidad : una hija sorda y con dos herramientas :  el amor y la necesidad.

La necesidad de juntas ir buscando un método que le permita  ir avanzando dentro de un sistema educativo pensado para un modelo que nunca podrá alcanzar : el modelo oyente , lo que convierte a mi hija y su comunidad en sufrientes de un sistema educativo no diseñado para ellos , en el que se buscan soluciones  que sólo logran tapar vacíos , como el intérprete en aula o profesores hablantes de Lengua de Señas , que sólo serían realmente efectivos con una curricula , una metodología y un sistema de evaluación diseñado especialmente tomando en cuenta su especificidad

El sistema educativo actual los lleva a ser “ habilidosas máquinas de repetición “ que les permite formar parte de ese sistema que no los contempla. Repiten una y otra vez palabras y hasta páginas sin sentido , usando la memoria a corto plazo, lo que les permite aprobar pruebas , pueden de esa forma sortear el grave obstáculo  de poder reproducir en forma escrita lo que saben , de tratar de no paralizarse ante una hoja en blanco en la que deberán escribir todo lo que aprendieron y que pueden expresar perfectamente y sin temores en su propia lengua, pero que les es tan difícil reproducir en un papel.

Lo preocupante es que casi en forma instantánea pierden casi la totalidad de lo “ aprendido “  y es por eso que estamos cansados de escuchar a profesores que casi sin excepción les dicen : “ eso ya lo debes saber, eso ya se los enseñaron “, “no es mi misión enseñarte esto porque ya lo debes saber “ . y si , sí lo estudiaron y hasta aprobaron con buenas notas , simplemente no lo retuvieron porque están obligados a repetir de memoria  frases sin haber entendido en profundidad su significado .

Es tan inútil el tremendo esfuerzo que les exigimos , es tan traumático , provoca tanto dolor e impotencia , es un desafío a la autoestima el estar siempre siendo comparado con lo que deberían ser, con lo que deberían saber de acuerdo a su edad, al grado que cursan .                 

   Sólo usando la lógica, nos damos cuenta que la educación como está organizada actualmente, con los mismos programas, la misma metodología y la misma forma de evaluación que los oyentes, no puede conducirnos a otra cosa que a formar “ habilidosas máquinas de repetición “ .

Esa no es la educación que queremos ni que merecen , queremos educarlos , que adquieran conocimientos perdurables, queremos seres pensantes, capaces de discernir, de opinar  y para eso necesitamos una revolución educativa , tomar el desafío de dejar de lado todo lo aprendido que indudablemente es inaplicable a ésta minoría , enfocarse en la persona que está enfrente, tomar en cuenta que un niño sordo inteligente de 3 o 4 años puede compararse con un niño oyente de 12 meses , los cinco primeros años cruciales en la vida de ese niño sordo son casi perdidos , perdieron por lo menos siete mil horas de información ,  recibieron una mínima  lengua , una mínima información y los que es peor, informaciones deformadas o erróneas . Esos años perdidos van a ser de muy difícil recuperación, va a llevar años adquirir y llenar esos vacíos, si es que algún día se logra y el sistema educativo tal cual funciona en la actualidad lo único que hace es tapar agujeros , vacíos , pero taparlos momentáneamente , nada es perdurable, nada es definitivo .

Por eso es tan importante conocer a la persona sorda, su historia , eso puede marcar la diferencia , no es los mismo un niño sordo criado en un hogar con padres sordos, no es lo mismo el niño sordo cuya familia maneja la lengua de señas de aquellos cuyas familias no los aceptan o se niegan a aprender su lengua , no es lo mismo el niño sordo educado en un centro educativo especial, en su propia lengua de aquel que pasó sus primeros cruciales años integrado a escuelas en las que era la única persona sorda , no es lo mismo un hipoacúsico que un sordo profundo, no es lo mismo …. no es lo mismo ….

Creo en el bilingüismo, creo que la escuela es el pilar fundamental de la persona sorda ya que es en esos años que comienza la construcción del ser humano y creo humildemente que ningún sistema educativo para la persona sorda puede ser diseñado sin que los sordos formen parte del mismo , sin que las familias sean escuchadas y por supuesto es imprescindible la participación de profesionales con experiencia y un conocimiento profundo de la persona sorda , de sus vacios, sus carencias , de su falta de información y de las grandes virtudes que tienen , revalorarlas y potenciarlas para lograr una educación especial y productiva .

Por todo lo dicho es que no estoy de acuerdo con la integración de la persona sorda en educación , la integración es una gran mentira creada para dar imagen de una sociedad integradora , igualitaria, cuando lo único que logramos es hacer más notorias las diferencias , hacemos que los que están en desventaja lo sientan más aún , son ellos los que pagan el costo político y de ese costo nadie habla porque no es conveniente , porque sólo afecta a una minoría sin peso.

Sólo sé que tengo una hija con el mismo nivel intelectual que cualquier persona de su edad , pero con una gran diferencia : es sorda y eso no me permitió ni me permite educarla como a un oyente , aprendí del error y el acierto , he probado uno y mil métodos hasta lograr que aprendiera y aprende , mi hija no tiene dificultades de aprendizaje, eso es lo que aprendí en éstos años de vida compartidos, soy yo la que no sé explicarle , enseñarle , pero cuando logro el método apropiado hace un proceso casi igual a la de cualquier persona , sólo que nos lleva más tiempo , pero aprende ,entonces el problema no es ella, soy yo , soy yo la que no debo olvidarme nunca que en frente tengo una hija sorda , que no debo nunca presuponer que sabe cosas, conceptos que no sé si ya los tiene incorporados , aprendidos , que soy yo la que debo comprender que le es muy difícil entender este complejo mundo , que toda la información que reciba va a tener que ser dada en forma directa porque la mayor parte de la información que reciben los seres humanos la adquieren a través del oído  , por lo tanto debo ser yo su fuente de información, trabajando en forma conjunta con los educadores y demás personas del entorno .

    

Sé del rol fundamental que tengo en el desarrollo intelectual ,emocional y cognitivo de mi hija , pero también sé que ese camino no lo puedo transitar sola , tiene que ir indefectiblemente acompañado de educadores especializados con un conocimiento profundo de la persona sorda , necesito un sistema educativo que me respalde y ayude a construir un ser humano autosuficiente, con autoestima, con las armas necesarias para enfrentar un mundo en el que siempre va a estar en desventaja por su diferencia lingüística .Debemos entre todos tratar de nivelar esas diferencias para que pueda al fin sentirse parte integrante de una sociedad que en su mayor parte desconoce su realidad , para poder lograr que sea un ser pensante , con poder de decisión y de reflexión , una hija con libertad de elección , que encuentre su vocación y la pueda desarrollar, una hija sin miedos, sin complejos , autosuficiente , capaz de dar amor y recibirlo , una hija feliz .

                          

                 Adriana Riotorto . 

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