A. Riotorto - P. Díaz

TERCER ENCUENTRO DE FAMILIA DE LA  PERSONA SORDA .

24 de octubre del 2011 - IMM 

 

PADRES OYENTES.HIJOS SORDOS. UNA FAMILIA BILINGÜE, BICULTURAL,                                                                   BISENSORIAL

                 La familia es para nuestros hijos de vital importancia ya que constituimos su primer grupo de pertenencia , su modelo de relación a lo  largo de  todo  su desarrollo ,en ella se van a  formar como personas  en base a los valores que les podamos transmitir  y es en esa, su familia, que deben sentirse                          queridos y aceptados .

 

                      Pero el delicado equilibrio existente en nuestros hogares tejido con hilos que hablan de amor , valores y objetivos coincidentes,  conocimiento del otro y respeto a su individualidad , se vio súbitamente interrumpido por la llegada de nuestro hijo sordo , llegada que trajo aparejado un  replanteo de la familia ya                           constituida para dar paso al  surgimiento de una familia distinta , una familia que sin pensarlo , casi en forma imperceptible se fue convirtiendo en bilingüe ,   bisensorial, bicultural .

          

                        Y es que las familias en la que uno de sus integrantes es sordo no son familias tradicionales y no hablo solo de la familia nuclear , hablo de la familia extendida ,de los amigos , empleados,  todo el núcleo cercano a esa familia siente el impacto de la sordera y sin proponérselo comienza un proceso de transformación  para poder adaptarse a esa nueva realidad en la que la palabra empieza a perder sentido , las manos , la vista, el movimiento del cuerpo y los gestos adquieren un valor insospechado.

                 Nuestras silenciosas casas vacías de voces tienen sin embargo un silencio ruidoso difícil de explicar porque están invadidas de estrepitosos ruidos de puertas que se golpean , pies que se arrastran , risas contagiosas , llantos enervantes , gritos inentendibles y hasta el aire  suena al ritmo de sus manos . Los timbres de nuestras casas también son silenciosos , sólo se encienden , las mesas son redondas , los espacios abiertos, las puertas no tienen trancas , las luces se encienden desde la mañana y así permanecen porque las tinieblas, la oscuridad están prohibidas  ,todo sin proponérnoslo empieza a funcionar de otra manera . Los aprendizajes , desde los más básicos hasta los más complejos nos insumen un tiempo imprevisible, nos enfrentan al desafío de inventar tácticas , sistemas de enseñanza que les permita poco a poco ir captando los conceptos; nuestras discusiones se terminan cuando ellos quieren , cuando ya no quieren “ escucharnos “ más simplemente bajan la vista y endurecen el cuerpo de tal forma que  hace imposible el contacto visual necesario para seguir adelante y aunque gritemos esos gritos van a caer en el vacío ; sus cumpleaños no son como los de los otros niños, debemos pensar en el entretenimiento a contratar , no podemos llamar payasos, marionetas ni títeres ; nuestros paseos no son como los de los demás , el cine ,el teatro, no son opciones para nosotros ; su integración social no es igual, nos es muy difícil encontrar un club en el cual anotarlos , una escuela, una maestra o  profesor particular , todo es especial., lo son nuestras navidades, nuestros fin de año, las fiestas familiares en las que nos vemos forzados a ser sus intérpretes para que puedan sentirse al menos parcialmente parte de ella ; el proceso de independencia , el desprendimiento lógico que se debe producir en la relación filial también conlleva un sinfín de matices que hace que sea mucho más difícil porque el miedo de ellos y de nosotros es un sentimiento en el que debemos trabajar arduamente para poder vencer .          

                 La niñez de nuestros hijos no es como la de los otros , sus tiempos son distintos para todo , para andar , gatear, caminar, balbucear ,para entender una orden ,para entender los tiempos . Se van aferrando a rutinas que les permitan entender el mundo y su complicada estructura , el tiempo para entender este difícil mundo en el que habitan es de gran complejidad porque les lleva muchos años asimilar las rutinas , rutinas que nosotros sin saber la importancia que tienen vamos cambiando según nuestras conveniencia , encontrar su lugar en el mundo y encontrar nosotros , sus padres , nuestro lugar en su vida es un largo proceso que creemos infinito, porque no importa los años que pasaron, seguimos equivocándonos, nos siguen enseñando y seguimos aprendiendo .

                Es que somos nosotros sus padres los primeros responsables de la educación de nuestros hijos , constituyendo esa educación  un proceso dinámico , interactivo y permanente mediante el cual vamos a ayudarlos a conocerse y aceptarse a sí mismos  , a encontrar sus metas y luchar por ellas , a integrarse al medio social en forma activa , ayudándolos en el proceso de estructuración del pensamiento y las formas de expresión del mismo.   

               Todos esos cometidos que como padres queremos cumplir de forma perfecta , en nuestro caso se convirtió en un desafío mayúsculo , porque la base para poder llevarlos a cabo es que exista esa relación interactiva que tiene como base la comunicación y esa comunicación en nuestros casos se fue convirtiendo a medida que nuestros hijos iban creciendo en una maraña de situaciones confusas en la que ninguna de las dos partes encontraba respuestas certeras a sus pretensiones , la insatisfacción se fue convirtiendo en una constante para ambos , no había respuesta a nuestros mandatos y tampoco sabíamos responder a los requerimientos de nuestros hijos porque la dificultad de convivir con una persona con una lengua distinta  fue haciendo cada vez más utópica la existencia de una comunicación real , ya que ésta presupone la transmisión de información de un emisor a un receptor a través de un código compartido por ambos y en nuestro caso ese código lingüístico es totalmente distinto .

               La invisibilidad de la deficiencia de nuestros hijos no ayuda en nada a la aceptación de las dificultades que se nos iban presentando, como tampoco ayuda el discurso de los médicos, fonoaudiólogos y demás especialistas que rodean a la sordera y es por eso que quedamos muy expuestos, obligados a buscar el camino en forma individual y con casi ninguna herramienta , aplicando el método del acierto y error , nada comprobable científicamente, sólo caminando a tientas y arrastrando en esos claroscuros a nuestros hijos que viven junto a nosotros todas nuestras inseguridades, nuestros bruscos cambios, pasamos de obligarlos a hablar sin importar su opinión , de arrastrarlos a fonoaudiólogos con mas asiduidad que a la escuela porque la palabra adquiere para nosotros un valor supremo a mover las manos y algunos hasta aceptamos a aprender su lengua y enseñárselas y así vamos recorriendo juntos un camino espinoso , avanzando y retrocediendo , sin saber ciertamente la importancia que tiene el aprendizaje de esa lengua para nuestro hijo y sin saber que tienen una identidad que deben poder compartir con sus iguales.  

 

       Nos resulta muy difícil asimilar la idea de la identidad propia , porqué plantearnos esa dificultad  si con el audífono y horas de práctica vamos a lograr que sean nuestros iguales ? Y no es así, aunque aprendan a hablar , a decir frases casi como nosotros los oyentes, ellos nunca van a ser nuestros iguales porque, por suerte , tienen una identidad que distingue a su colectividad y los une . Esa identidad , parte fundamental de su personalidad ayuda al descubrimiento del ser , el desarrollo de la autoestima , ayuda en las relaciones afectivas , a la interrelación sociocultural necesaria para poder llegar a formar un ser pleno, porque todo ser humano es un ser social y necesita de sus iguales para poder sobrevivir .

             Ese proceso de conocimiento y reconocimiento de esos dos mundos opuestos en el que estamos obligadas a vivir sólo lo podemos recorrer de la mano , tratando de incorporarnos cada uno al mundo del otro  y de ensamblarlos ya que en nuestro hogar conviven esos dos mundos en forma integrada y permanente , no hay evasión posible , chocamos nuestras realidades segundo a segundo y el único camino factible para tener una relación filial plena es la de crear puentes que nos permitan una convivencia real y efectiva, puentes lingüísticos, puentes afectivos, puentes de conocimiento y aceptación de esa realidad inesperada , puentes  de amor , tenemos que dejar que el amor por nuestros hijos, nuestros padres , nuestros hermanos sordos nos ayuden a superar  esas barreras no sólo lingüísticas, esas barreras culturales que sólo con profundo amor vamos a poder derribar  .

            Porque nuestros hijos no son como sus hijos, nuestros hijos son distintos y así debemos reconocerlo para no obligarlos a vivir su vida tratando de parecérsenos , para darles libertad de elección , para no hacerles sentir la frustración de no poder ser el modelo que nosotros soñamos o el modelo que la sociedad impone , debemos dejarlos ser , debemos dejarles conocer y comprender el mundo a través de sus ojos , del tacto , debemos dejar que sus manos vuelen , que desplieguen sus alas y que en ese vuelo nos arrastren a todos los aquí presentes y nos ayuden a conocer ese, su mundo de silencio que tanto tiene para dar.

                          Ese es nuestro mensaje , primero conozcámoslos , respetémoslos , nuestros hijos  están condenados a vivir con una barrera de comunicación en cada lugar que van ,por eso hagamos esa barrera  imperceptible en nuestros hogares ,  en los centros educativos , hagamos que se sientan integrados, parte de nuestra familia, parte de la sociedad y para eso nos necesitan a todos ,pero sobretodo el respaldo de su familia , el amor y parte de la demostración de ese amor  es la comprensión de su diversidad , el aprendizaje de su lengua .

                           ADRIANA RIOTORTO. PATRICIA DIAZ 

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